Cuestionarnos es siempre una forma valiosa de entrar en contacto con nuestro YO. Eso nos permite conocernos para evolucionar. Cuando abandonamos nuestro YO, quedamos a merced del entorno que nos llevará a un futuro no planificado, alejado de nuestros deseos. Cuando hablamos de dinero, hay tres preguntas obligatorias que debemos hacernos:
- ¿Qué significado tiene el dinero para mí en mis decisiones diarias?
- ¿Estoy haciendo algo que mejore mi bienestar financiero?
- ¿Qué objetivos financieros tengo a largo plazo y qué acciones debo tomar para lograrlos?
Responda estas preguntas y comience a generar autoconocimiento financiero.
DINERO Y MENTE
Metafóricamente hablando, se puede considerar que el dinero tiene cualidades de un «ente vivo» debido a su influencia y evolución constante en nuestras vidas. Al tener una filosofía, psicología y sentido común asociados, el dinero se convierte en un concepto dinámico que afecta nuestras decisiones, emociones y creencias. Es una fuerza que requiere comprensión y adaptación, tal como lo haría un ser vivo.
La filosofía del dinero se refiere a la forma como nos relacionamos con él. Incluso, lo hemos idealizado como un factor determinante de la vida, casi haciendo que esta sea imposible sin su existencia. Según George Simmel, La Filosofía del Dinero, esto implica abordar temas como la importancia del dinero para la felicidad, la libertad y la seguridad, así como sobre los límites éticos y morales de su uso.
Por el otro lado, la psicología del dinero se refiere a nuestras actitudes y emociones hacia el dinero. La ansiedad, el miedo y la satisfacción afectan nuestras decisiones financieras. Nuestra relación con el dinero está influenciada por tres ejes determinantes que son parte de nosotros:
- Nuestras experiencias y creencias limitantes en torno al dinero.
- Nuestras emociones como el miedo, la avaricia, la codicia y la envidia producto de nuestras ambiciones y propósito en la vida.
- Nuestra comprensión sobre la forma cómo funciona y se administra el dinero.
Estos tres ejes pueden afectar nuestra capacidad para tomar mejores decisiones financieras y hacen obligatorio que desarrollemos una mentalidad más saludable y efectiva en relación con el dinero. En este punto vale la pena destacar algunos de los principios que Morgan Housel comparte en su libro La Psicología del Dinero:
- El dinero no crea felicidad, pero la falta de él puede causar problemas.
- La paciencia es una de las claves del éxito financiero a largo plazo.
- Sin educación, la mayoría de los resultados financieros son producto de la suerte.
- La gestión del riesgo es una de las habilidades financieras más importantes.
- Aprender a decir «no» es una habilidad financiera crítica.
- La envidia y la codicia son dos de las emociones más peligrosas para la salud financiera.
- Invertir en uno mismo es una de las formas más redituables de inversión.
- Los verdaderos riesgos financieros no son los que la mayoría de la gente piensa.
- La historia financiera personal influye en las decisiones financieras.
- El dinero es una herramienta, no un fin en sí mismo.
Resumiendo, la filosofía y la psicología del dinero están interconectadas y se influyen mutuamente. Nuestras decisiones, buenas o malas, responden a la forma cómo entendemos, valoramos y nos relacionamos con el dinero.


