Un tema que preocupa a los panameños es las próximas reformas a la CSS. Observe que lo menciono como un hecho real y posible. Nuestra CSS no aguanta más seguir como va. La paz y la seguridad social del país depende de lo que se haga YA.
El común de los panameños cotizantes ven con recelo y malicia lo que puede pasar. Este es sin duda un comportamiento normal ya que, históricamente, los gobiernos siempre han visto a la CSS no como una caja de salud sino como una caja política. Pero como todo en la vida, tanto va el cántaro al río hasta que se rompe; y este ya se rompió.
Independientemente de lo que suceda con la CSS, los panameños, cotizantes y no cotizantes, debemos entender que nuestro futuro no puede estar a merced de los políticos que nos han demostrado que poco o nada les importa el país. Sí, por supuesto que todos aspiramos a “gozar” (va entre comillas por razones obvias) de una jubilación, pero, ya en este momento, todos debemos estar abonando el terreno del retiro laboral de otras formas.
Lamentablemente, la falta de educación financiera no le permite a la mayoría de las personas ni planificar un futuro mejor ni crear un fondo de retiro efectivo que les permita complementar su cobro de pensión. En este aspecto, es clave que los jóvenes y los no tan jóvenes comiencen a tomar conciencia de que las condiciones futuras serán mucho más difíciles.
Si la solución a la crisis de la CSS es aplicar medidas paramétricas, no importa cuál o cuáles apliquen, todos nos veremos afectados. Inclusive, si las pensiones de retiro se mantienen en el mismo monto estipulado hoy, probablemente la edad para recibirla se extienda otros 5 años y eso implica llegar a una edad en la que los gastos en salud se consumen gran parte de los escasos ingresos. Sí, estoy diciendo que cobrará una pensión, pero los servicios de salud serán aún peores y eso implica gastar más en salud. Decía mi madre que de algún cuero tiene que salir la correa. Yo creo que eso es en parte lo que va a pasar. Se seguirán deteriorando los servicios de salud. Esto es malo para pensionados y no pensionados.
Es momento de hacer un alto y comenzar a pensar en soluciones personales para mejorar nuestra posición financiera a largo plazo. Debemos prepararnos económicamente para el momento del retiro o estar claros de que jamás podremos retirarnos del todo y aún ser capaces de seguir vivos. Si hoy ya hay muchas personas que se pensionan y siguen laborando, no quiero imaginar lo que pasará en 10 años.
De todos los grupos sociales, los jóvenes son los que la tienen más difícil. Son los que tienen que comenzar a pensar de manera diferente y entender que su futuro es hoy. ¿Cómo? Con educación financiera, con conocimiento, con habilidades y competencias, con pensamiento empresarial. No pueden seguir dependiendo del sistema educativo obsoleto. Deben pensar con luces largas, aceptar los sacrificios hoy y prepararse lo mejor posible para lo peor. Las cartas aún no están sobre la mesa, pero el crupier ya ha comenzado a mostrar sus intenciones. Nos corresponde a nosotros liderar nuestro propio futuro.


