Financiar vs Comprar al Contado

Al momento de adquirir un bien de mayor cuantía como puede ser un computador, un artículo de línea blanca, un celular, un electrónico o inclusive un paquete de viaje, nos enfrentamos a una decisión entre pagarlo al contado o ejecutar la compra vía financiamiento.  Este financiamiento, por lo general, se realiza a través de un banco, pero muchas veces se hace a través del pago con tarjeta (pagos diferidos) o a través del crédito de la entidad comercial a la cual estamos comprando el artículo.

La primera recomendación que hay que hacer es NO realizar este tipo de gastos vía el crédito o el financiamiento.  Obviamente, esto puede ser más fácil para unas personas que para otras.  Pero lo cierto es que, si tenemos disciplina en la forma de manejar nuestras finanzas, debemos estar en una mejor posición para tener un fondo de emergencia que nos permita realizar este tipo de compras, inclusive de forma abrupta, si fuese el caso de una emergencia.

Un factor clave dentro de la planeación del presupuesto implica presupuestar una porción para compra o reposición de bienes depreciables.   En este sentido, se debe segregar un fondo de gasto proyectado para comprar, por ejemplo, un computador si se sabe que el computador actual ya ha cumplido su período de vida óptima; una lavadora si se sabe que la actual ya tiene 5 años y en cualquier momento va a comenzar a dar problemas; reparar el auto si ya el auto tiene más de 5 años de uso; comprar una unidad de aire acondicionado si la unidad existente ya ha pasado el periodo de garantía; etc.  En cierta forma, a veces nos comportamos como que no supiéramos que las cosas se dañan o se vuelven obsoletas.  Sabemos que lo que hoy hemos comprado, en unos años va a ser necesario remplazarlo, por lo que es fundamental comenzar a generar un fondo de remplazo del bien.  La mayoría de los artículos que compramos para el hogar o la oficina tienen un periodo de vida estimado por el fabricante.  Es claro que no podemos esperar que un refrigerado nos dure más de 7 años o que un televisor sobrepase los 5 años.  Entonces, hay que programarse en una línea de tiempo para que cuando llegue el momento, estemos en capacidad de poder hacerle frente a dicho gasto.

¿POR QUÉ CAEMOS EN EL ERROR DE FINANCIAR COMPRAS?

La razón principal es que no nos anticipamos al gasto y respondemos, en muchas ocasiones, de forma no planificada.  Hay situaciones que ocurren por accidente o caso fortuito.  Por ejemplo, una falla en el fluido eléctrico pudo haber dañado el refrigerador que apenas cumplía un año de uso.  En ese caso, probablemente no se ha tenido suficiente tiempo de reponer los ahorros para contingencias y sea necesario recurrir al financiamiento.  No es mucho lo que se puede hacer al respecto y evidentemente hay que echar mano a la tarjeta de crédito o al financiamiento.   Lo cierto es que, si además del ahorro para contingencias también llevamos un plan de ahorro para situaciones de incertidumbre, igualmente tendríamos fondos para comprar sin financiamiento.  No perdamos de vista que comprar bienes de mediana o corta duración vía financiamiento incrementa el costo de los mismos y reduce la capacidad de ahorro, por lo que no es la mejor opción.

Otra de las razones por las que caemos en el error de financiar la compra de un bien es porque no priorizamos los gastos.  En este punto, si la decisión es por ejemplo ir a un paseo o a un concierto y tener que reponer la máquina de lavar ropa, evidentemente hay un factor de prioridad en dichos gastos que debe ser respetado.  Dependiendo de la persona y de su situación etaria, social y familiar, un gasto va a estar por encima en orden de prioridad.  Sin embargo, tanto el paseo como el concierto son gastos no esenciales que pueden ser programados con anticipación y por ende no es lógico ni financiar ni cubrir dicho gasto con crédito.  Nuevamente, es un problema de inteligencia y disciplina financiera.

Un tercer argumento, algunas veces más fuerte que los dos anteriores, es que nos movemos por impulso. Lamentablemente, en la sociedad moderna, somos valorados por lo que tenemos y no por lo que somos como personas.  Eso nos lleva a un nivel de consumismo que algunas veces se aleja de nuestra realidad económica por lo que caemos en el error de comprar al crédito o financiando dichas compras.  La situación del momento nos puede impulsar a realizar compras, mayormente innecesarias.  Por ejemplo, en época del mundial de futbol vemos personas que salen a buscar el último modelo de televisión y el más grande para comprarlo o en época de carnavales vemos a las personas gastando hasta el último centavo para irse a algún lugar dentro o fuera del país para pasar esos días de forma divertida.  No estoy en desacuerdo con ninguno de los dos escenarios aquí planteados… en lo que no estoy de acuerdo es en recurrir al crédito o al financiamiento para incurrir en gastos que eran previsibles y panificables.

Las empresas y sus marcas comprenden perfectamente el comportamiento de compra de las personas.  Es por lo que es fundamental tener un nivel de control y de disciplina en el manejo del dinero.  En la medida que somos más inteligentes financieramente seremos menos manipulables y, por ende, seremos menos susceptibles a caer en la trampa del crédito no prioritario.

Te invito a que te suscribas a mi BLOG https://orlandofujitsubo.com/blog/ y a mi grupo de Facebook donde comparto información relevante sobre el tema: https://www.facebook.com/groups/2950888861878786

Imagen de Orlando Fujitsubo

Orlando Fujitsubo

Autor, Coach & Consultor

Scroll al inicio

Quiero descargar los ejercicios.