La forma como pensamos sobre el dinero impacta en la forma como nos relacionamos con él y le damos valor. Esto influye en nuestra calidad de vida. Las creencias sobre el dinero, a menudo formadas en la infancia y reforzadas por experiencias personales, la cultura y la falta de conocimiento, construyen barreras que si no se identifican a tiempo, nos mantendrán alejados de la meta de libertad financiera.
Antes de avanzar, es clave entender que una creencia limitante es un pensamiento o idea negativa que consideramos como verdadera, aunque no lo sea, y que condiciona nuestras acciones y decisiones. Estas creencias pueden impedirnos alcanzar metas y limitan nuestro potencial, ya que nos hacen dudar de nuestras habilidades y posibilidades. Por ejemplo, pensar «no soy bueno en esto» puede llevarnos a evitar oportunidades que podrían beneficiarnos. Identificar y desafiar estas creencias es fundamental para el crecimiento personal y financiero.
En el tema que nos ocupa, algunas creencias limitantes que nos paralizan para alcanzar nuestras metas financieras pueden ser: «el dinero es malo», «solo los ricos construyen riqueza», «nunca tendré suficiente» o «el dinero es para gastarlo.» Estas ideas suelen originarse en la educación familiar, en experiencias de vida o en la cultura popular. Si creciste en un entorno donde el dinero era un tema tabú o se asociaba con la avaricia, es probable que hayas internalizado creencias negativas sobre él.
El Impacto en la Toma de Decisiones
Las creencias limitantes influyen en cómo tomamos decisiones financieras. Por ejemplo, si cree que el dinero es escaso, es posible que evite invertir en oportunidades que podrían beneficiarle a largo plazo. En lugar de buscar formas de aumentar sus ingresos, podría conformarse con lo que tiene, limitando así su potencial de crecimiento.
En gran medida, estas creencias se alimentan de la falta de educación financiera. Entre menos comprendemos el sentido común del dinero[1] somos más propensos a generar creencias que profundizan nuestras limitaciones. Nuestras decisiones se basan en la comprensión (creencia) que tenemos de la realidad y en la forma como nos relacionamos con esa “realidad” y con nosotros mismos. Esa es la razón por la que caemos en gastos impulsivos, incremento de deudas o incapacidad de ahorro.
Aprenda sobre el Dinero y Cambie su Futuro
La educación financiera es vital para cambiar la forma cómo percibimos el dinero y cómo nos relacionamos con este. Al aprender sobre ahorro, inversión y gestión de gastos y créditos, puede empoderarse para tomar decisiones más informadas y estratégicas. La educación financiera no solo le proporciona herramientas prácticas, sino que también le ayuda a desarrollar una mentalidad de crecimiento, donde pueda ver el dinero como una herramienta para alcanzar sus objetivos personales, familiares y profesionales.
El poder de su mente es un factor determinante en su futuro financiero. Las creencias que sostiene sobre el dinero pueden limitar su potencial o abrirle nuevas oportunidades. Al identificar y transformar estas creencias limitantes y al invertir en su educación financiera, cambiará su relación con el dinero. El camino hacia la abundancia comienza en su mente: cambie su forma de pensar respecto al dinero y cambiará sus resultados. ¡Empiece ya a construir el futuro que desea!
[1] Tomado del libro LIDERA tu Legado Financiero Familiar de Orlando Fujitsubo G. El SCD se refiere a la capacidad que tenemos para comprender y manejar adecuadamente el dinero y las finanzas en nuestra vida diaria. Esto incluye habilidades como establecer y alcanzar metas financieras, presupuestar ingresos y gastos adecuadamente, ahorrar, invertir y evitar deudas innecesarias. También incluye nuestra comprensión general de cómo funciona la economía y cómo las decisiones que tomamos en torno al dinero pueden afectar nuestra posición financiera. Página 31


